Lectura Veloz

Cuidado con la Lectura Veloz

Los sistemas de lectura veloz son muy útiles en diferentes circunstancias, como por ejemplo cuando usted solo necesita saber de que se trata cierto documento que no tiene mayor relevancia. Sin embargo, le sugiero que no lo utilice para leer, por ejemplo, novelas, pues no las disfrutará ni entenderá las sutilezas o los mensajes entre líneas. También puede ser muy perjudicial a la hora de estudiar para un examen, a menos que la utilice primero para obtener una idea general de lo que debe estudiar; en cuyo caso, es muy aconsejable.

También puede combinar la lectura veloz con la lectura lenta o la velocidad en la que normalmente usted piensa o reflexiona sobre algo. Por ejemplo, si está examinando documentos repetitivos, puede utilizar la lectura veloz para las partes formales (y así asegurarse de que no las han cambiado por otras que no corresponden), y, enlentecer su lectura todo lo que necesite para comprender las partes claves o que pueden tener serias consecuencias, como ciertas cláusulas en un contrato.

No tenga vergüenza de leer lentamente cuando requiera comprender algún documento o argumento importante; pues la consecuencia de firmar algo errado o de no entender algún argumento clave, puede ser muy seria.

¡La base del aprendizaje es la comprensión y la repetición!